A Hitter’s Mystical, Slo-Mo Mind/La mente mística del bateador — Gregor Blanco

The other day I was talking to some friends about hitting, and I said something about “slowing the game down.’’ They had heard me say it before and now they asked me what it meant exactly.

I’m not sure how well I can explain it. But it is true that it happens.

When we’re really focused, we make all the pitches slow down a tiny bit, and that’s how we can see it, hit it, take it. I’m telling you, if we don’t have that focus — and we actually don’t have it all the time — the fastball, and every other pitch, gets quicker. If we are able to calm ourselves, and trust our body and mind and skills to actually see it, that’s when it happens.

It takes a lot of preparation. We do so many repetitions off the pitching machine — fastballs, curveballs, changeups — help your eyes develop to another level. For example, we put numbers on the balls, or a particular color, and you focus on picking it up as the pitch comes in.

Before I get to the plate, I might visualize what a pitcher’s curveball looks like. The way it comes out of his hand. The movement as it reaches the plate. You do so many repetition and so much visualization that it gets to a point you actually see the pitch before the pitcher even throws it.

I know it sounds kind of crazy. There are some guys who can slow the ball down enough to see the stitches. I’m telling you, they can see that! Most of the guys can’t. I don’t see stitches, but I can see spin. I can recognize it early enough that I can say to myself, “This is a ball’’ or “This is going to be a breaking pitch.’’ I can’t do it all the time, but most of the time, yes.

I always tell myself, “Trust in that. Trust what you’re seeing.’’ And that trust and focus slows the game down.

Maybe that’s why we’re professional baseball players. Maybe that’s the difference between the guy who makes it and the guy who doesn’t. It’s a mentality. A sense that we have. I don’t know how else to explain it. It’s not easy. It takes a lot of attention and a lot of talking to each other.

That’s why when I’m in the dugout, I’m always watching the game. Between innings, we joke around and talk about, “What are doing tonight? How are your kids?’’ But as soon as that inning starts, I want to know everything that’s going on. I watch everything. If I see something a teammate’s doing at the plate, I can tell him, “Hey you’re doing this. I think if you do this it’s going to help you.’’

If you see me in the dugout talking during the inning, I’m talking about the game. I want to learn more every single day. I love talking during the game with guys like Buster, McCutchen, Longoria. They’ve had success for a reason. They know what’s going on at another level. So if they’re standing at the rail and a spot opens up next to them, I’m there!

You might notice in the dugout that pitchers mostly stay together, and position players mostly stay together. Pitchers are talking about the opposing team’s hitters, and we’re talking about the opposing team’s pitchers. I always ask my teammates when they come back to the dugout, “Hey, what’s with this pitcher? Do you have anything you can tell me?’’ Especially if it’s the first time I’ve faced the guy. I always want to know the pitcher’s velocity so I can adjust. The biggest challenge that we have as a hitter is to hit the fastball. The fastball is the toughest pitch to hit. Preparing for that is another way we can slow down a game.

Thanks for reading this and for always being good fans. I dreamed as a boy of playing in an atmosphere like AT&T Park with all the fans. Sometimes my teammates and I look up in the stands and see you slapping hands and cheering after we score a run and we just say, “Wow, look at the fans!’’ We never take what we have here at the Giants for granted.


Hace unos días hablaba con unos amigos sobre técnicas de bateo y les mencionaba algo “ver el juego de una manera más lenta.” En el pasado me habían oído hablar de esto, pero ahora me preguntaron a que me refería exactamente.

No sé qué bien lo pueda explicar. Pero sé que es cierto que pasa.

Como bateadores, cuando estamos bien enfocados, hacemos que todos los lanzamientos de pelota se hagan un poquito más despacio. Esa es la manera en que nosotros podemos ver la pelota, pegarle, o tomarla como bola. Escuchen esto, si no tienen ese enfoque — lo cual admito, no lo tenemos todo el tiempo — la pelota se hace más rápida. Si hacemos el esfuerzo de relajarnos un poco más, y confiar de nuestros cuerpos, mente, y habilidades de ver la pelota, eso es cuando esto pasa.

Esta habilidad, toma de bastante preparación. Hacemos varias prácticas de repetición con la máquina de lanzamiento — rectas, curvas, cambios — ayuda que tus ojos se ajusten a otro nivel. Por ejemplo, ponemos números en las pelotas, o un color en particular, y tienes que enfocarte en descífralo en cuanto está la pelota rumbo hacia ti.

Antes llegar al plato, me visualizo como es la curva del lanzador. La manera en que sale de su mano. El movimiento de la pelota cuando llega hacia el plato. Haces tantas repeticiones y tantas visualizaciones que llegas a un punto en que ves la pelota antes que el lanzador haya tirado la pelota.

Sé que suena un poco loco. Hay algunos jugadores que pueden ver la pelota tan lenta que hasta pueden ver las costuras de la pelota. Te lo estoy diciendo, sí lo pueden ver! La mayoría de jugadores no. Yo no puedo ver las puntadas de la pelota, pero si puedo ver de qué manera gira. Yo si lo puedo reconocer al punto de que pueda decir a mi miso, “esta pelota es bola” o “Esta pelota va a ser un lanzamiento rompiente” No lo puedo hacer todo el tiempo, pero la mayoría del tiempo, sí.

Siempre me digo a mi mismo, “Confía en eso. Confía en lo que vez.” Esa confianza y enfoque hace que el juego se haga más lento.

Tal vez por eso es que somos jugadores de beisbol profesional. A lo mejor esa es la diferencia entre los que llegan a la gran carpa y los que no pueden hacerla en las Mayores. Es la mentalidad. El sentido que tenemos. No se dé qué otra forma explicarlo. No es fácil. Toma de bastante atención y bastante platica con los compañeros.

Esa es la razón por la cual cuando estoy en el dugout, siempre estoy pendiente del juego. Entre entradas, estamos bromeando y platicando de, “que vas hacer hoy por la noche? Como están tus hijos?” Pero en cuanto empieza de nuevo la entrada, quiero saber todo lo que está pasando en el juego. Veo todo. Si veo algo que un compañero está haciendo cuando está bateando, le puedo decir, “Mira, esto es la que estás haciendo. Creo que si lo haría de esta manera te ayudaría.”

Durante el juego, si ves que estoy hablado en el dugout dentro de una entrada, estoy hablando del juego. Yo quiero aprender más del juego todo los días. Me encanta hablar durante los juegos con compañeros como Buster, McCutchen, Longoria. Ellos han tenido buenas careras por alguna buena razón. Ellos entienden lo que está sucediendo en el juego a un nivel diferente. Entonces, si están parados en el dugout, y un espacio se abre a la orilla de ellos, yo estoy allí!

Tal vez haz notado que en los dugouts los lanzadores se sientan juntos y los jugadores de posición siempre están juntos. Los lanzadores están discutiendo de los bateadores del equipo opuesto, y nosotros los jugadores de campo estamos discutiendo sobre el lanzador. Cada vez que un compañero regresa al dugout después de batear, les pregunto “Hay, que me puedes decir de este lanzador? Lo hago especialmente si es primera vez que me voy a enfrentar a ese lanzador. Siempre quiero saber la velocidad del lanzamiento para poderme ajustarme. El fastball es el lanzamiento más difícil de pegar. Preparándose uno para esos momentos es otra manera en que uno puedo hacer el juego pasar más lento.

Gracias por leerme y por siempre ser buenos fanáticos. De niño siempre soñé de jugar en un ambiente como AT&T Park con sus fanáticos. Algunas veces mis compañeros y yo miramos hacia las tribunas y los vemos a ustedes haciéndonos porras y aplaudiendo después que anotamos una carrera y nos decimos, “WOW! Mira los fanáticos!” Nosotros nunca desperdiciamos lo que tenemos aquí con los Gigantes.